Parálisis aislada del nervio ulnar

El nervio ulnar inerva los flexores ulnares del carpio, los flexores profundos del anular y del auricular así como lo esencial de los músculos intrínsecos de la mano. Él proporciona igualmente sensibilidad al anular y al auricular.

La parálisis del nervio ulnar es a menudo la consecuencia de una herida directa del nervio, pero puede igualmente aparecer en las fracturas o luxaciones del codo, más raramente luego de una fractura o luxación de la muñeca.

La parálisis se presenta en forma de una deficiencia en la flexión del auricular y de una deficiencia de movilidad en los movimientos del final de la mano, (inclinación de los dedos, extensión de los MCP, componente de flexión, aducción del pulgar) y se acompaña de una deformación característica de la mano: el implante cubital. Existe igualmente una anestesia total del auricular. 

Cualquiera que sea el lugar de la lesión, una cirugía de urgencia será necesaria para estabilizar el esqueleto en caso de fractura o luxación o para explorar quirúrgicamente en caso de herida.

En los traumatismos cerrados, si la recuperación no aparece luego de 5 meses de trauma, una intervención de exploración-reparación de nervio será necesaria.

En las parálisis tardías vistas luego de un año, una intervención paliativa de transferencia musculotendinosa al nivel del antebrazo permitirá restaurar la flexión del auricular (sincronización). La transferencia tendinosa al nivel de la mano (Zancolli) permitirá mejorar los movimientos finales de la mano. La sensibilidad del borde ulnar de la mano estará raramente sujeta a una neurotización sensorial.