Tratamiento terapéutico

El tratamiento de la mano espática depende por supuesto del proyecto terapéutico establecido con el paciente.

La atención global está a menudo dirigida por un terapeuta o neurólogo. Ella comprende una medicación oral, una reeducación eventualmente asociada con los apoyos de rehabilitación posturales.

Las inyecciones de toxina botulínica permiten luchar contra la espasticidad muscular de manera local reaccionando sobre ciertos músculos únicamente. Debido a la eficacia transitoria de estas inyecciones botulínicas ellas constituyen a menudo una prueba terapéutica antes de la cirugía.

Cirugía de la mano espástica

La problemática principal de la mano espástica es ante todo su diagnóstico. Más que cualquier otra cirugía la dificultad no reside tanto en la realización precisa de un gesto como en la realización de una intervención adaptada a la situación del paciente.

El hecho que el origen de la lesión sea central, una cirugía de nervio directa no es posible y solo una cirugía paliativa de corrección de los diferentes defectos funcionales puede ser considerada:

  • La parálisis puede ser compensada por transferencias musculotendinosas y /o por artrodesis (fusión articular).
  • La espasticidad puede ser corregida a través de intervenciones de hiponeurotización, sección parcial o completa de las ramas nerviosas.
  • La retracción muscular puede ser corregida a través de gestos de estiramiento tendinoso y / o muscular.
  • Los vicios arquitecturales pueden ser corregidos por osteotomías correctivas.

Estas intervenciones debidamente pensadas se realizan con una hospitalización completa bajo anestesia loco-regional o general. Ellas necesitan una inmovilización inicial seguida de una reeducación especializada extendida a varios meses.